La ruta por Andalucía me ha llevado por Córdoba, Sevilla, Jerez de la Frontera, Caños de Meca, Cádiz, Marbella, Málaga y Almería.
No voy a hacer una pequeña visita turística por los sitios donde haya estado, pues hay infinidad de sitios en Internet donde poder ver, leer y compartir experiencias de viajes en Andalucía. En todos estos sitios podemos descubrir bonitos sitios para visitar y los mejores bares y tascas para hacer breves descansos en las largas jornadas que uno dedica a visitar las distintas ciudades o pueblos.
“Simplemente” voy a contaros algunas anécdotas de las cuales he aprendido mucho de Andalucía.
Hay quién no cree en la televisión, pero a lo mejor no es tan mala como parece. No penséis que me he vuelto loco con este radical cambio de tema, pero me pasó algo que justifica tal mención a la televisión. Resulta que yo estaba intentado aparcar en Sevilla, cerca de la plaza de toros de la Maestranza, y me topé, por decirlo de alguna manera, con los “famosos” aparcacoches o, mejor dicho, buscadores de sitio donde aparcar. Resulta que en Andalucía es muy común encontrar dichos individuos en sitios muy concurridos y con dificultad para encontrar aparcamiento. Los encontré en Córdoba y Sevilla, y se ponen en calles céntricas dónde sea fácil que gente como yo esté buscando un lugar donde poder estacionar su vehículo. En el momento que se dan cuenta de que estás buscando sitio donde aparcar, ellos se avanzan a ti para indicarte un lugar libre. Si aparcas donde ellos te indican, te piden dinero a cambio. Está claro que el sitio lo hubiéramos encontrado igual sin ellos, ya que simplemente te señalan donde se encuentra un sitio libre, pero es lo que hay. Es en ese momento donde hay que decidir aparcar, o no.
A éstos individuos los había descubierto en algún programa tipo Callejeros-Viajeros, Ola-ola, Arena mix o similar, y en el momento en que uno de ellos me indicó que aparcara, me acordé de lo visto en televisión y decidí no aparcar y seguir buscando. Tuve la suerte de encontrar un sitio en una calle cercana y libre de estos personajes. Un desconocedor de tal actividad aparcó en uno de los sitios donde le indicó un buscador, y fue cuando decidió no pagarle cuando tuvieron serios intercambios de palabras. El desconocedor dejó el coche allí aparcado, pero no sé si al regresar tuvo alguna mala sorpresa.
Yo desconocía dicha práctica, pero no hacen ningún favor a la Tierra, pues transmiten una imagen de inseguridad a los que estamos allí de vacaciones. ¡Y encima, con lo que cuesta aparcar!
Como no quiero que parezca que he tenido una mala experiencia, acabaré hablando de lo bonito que es Sevilla. Sé que he dicho que no haría visita turística, pero fue la ciudad que más me gustó y tengo la necesidad de hacer una mención a ello. Vale la pena perderse en las callejuelas que hay en todo el centro histórico para terminar, tarde o temprano, llegando a La Giralda. Os dejo con una foto de il capo hispalensis, en la que se ve de marabilla.
| Vista de La Giralda de noche |
¿A que impresiona de noche? Espectacular.
Así pues, de vez en cuando no va mal ver un poco de televisión, no?
Saludos,
El Aprendiz
El Aprendiz
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