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25 de setembre del 2010

Poca policía y mucha temperatura (2/5)

Sabía que en Andalucía haría calor. A pesar de ser un calor bastante seco, las previsiones meteorológicas decían que las temperaturas estarían por encima de los 35 grados. Al llegar a Córdoba, un termómetro digital situado en medio de una rotonda, invitaba a no salir del coche. 40 grados iluminados en el electrónico hacían entrever que la estancia en Andalucía sería como mínimo calurosa. ¿El consuelo? Según el termómetro del coche, en el exterior “sólo” había 37 grados. La verdad es que en Córdoba fue el sitio dónde más calor pasé. Un detalle, a eso de las diez de la noche aún había 31 grados de temperatura. Eso sí, sentado en una terraza refrescándome con una cerveza helada y sin mover ni un pelo para no sufrir.

No es de extrañar que des de las 14h hasta las 19h (aproximadamente) no haya ni un alma por las calles. No se puede estar en medio de una calle si te está dando el sol de lleno. Es como si el cielo se desparramase encima de ti en forma de fuego. ¿En la sombra? Es soportable siempre y cuando tengamos la suerte de que corra un poco de aire y vayamos parando en la infinidad de terrazas que nos encontremos.

Dicen que no hay más sin menos. Pues bien, en este caso el menos tiene que ver con la seguridad o, mejor dicho, presencia policial. En los 8 días que estuve en Andalucía casi ni me crucé con la policía. Para los que se ganan la vida de forma no legal, será una buena noticia, pero para los demás, y más siendo turista, no es nada buena. No quiero que parezca que dramatizo, ya que no tuve ningún problema, pero comparándolo con otras comunidades autónomas, como por ejemplo Catalunya, se hace extraño.

En este mismo sentido, me sorprendió ver pasar motocicletas conducidas por temerarios sin casco. Después de la gran cantidad de campañas publicitarias para concienciar a la gente de lo imprudente que puede ser ir sin caso, y más teniendo en cuenta lo peligroso que puede ser tener un accidente en moto, no entiendo como aún hay gente que no esté concienciada de que ir sin casco es jugarse la vida de forma innecesaria. Fueron pocos, la verdad, pero hacía muchos años que no veía a ningún motorista sin casco. No sé si tendrá relación con la poca presencia policial, que me temo que sí, pero hay que tener claro que para ir en moto uno se debe poner un casco.

En resumen, poca policía y mucho temperatura, pero si uno está de vacaciones todo es mucho más soportable.

Saludos,
El Aprendiz

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