El día 1 de enero del 2011, mi iPhone decidió que no debía levantarme temprano. ¿Por qué? A pesar de que la alarma la pusiera la noche del 31, y que este detalle pudiese hacerme dudar de que lo hubiese hecho bien, el motivo por el cual no sonó fue un bug. Esta mañana he resuelto la incógnita mientras leía el Periódico.
El año nuevo parece que no le sentó bien al iOS4 (nuevo sistema operativo del iPhone), dejando durmiendo como angelitos a todos los que esperábamos levantarnos con el “agradable” sonido de una alarma matinal.
No nos engañemos, a la mayoría nos sentó de fábula las horas de más que dormimos.
Deseo que este 2011 os de muchas alegrías,
El Aprendiz
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